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domingo, 4 de octubre de 2015

La enfermedad diabética del ojo (primera parte)

Cuide su visión

Esta presentación ofrece información importante acerca de quién corre el riesgo de desarrollar la enfermedad diabética del ojo, cómo puede la diabetes dañar los ojos y la importancia de la detección temprana y el tratamiento oportuno. Su oculista le puede dar más información. Si no tiene un oculista en particular, pídale a su médico de cabecera que lo refiera a un profesional para el cuidado de los ojos. Hay muchos recursos disponibles, estatales y nacionales, que ofrecen ayuda económica a personas con problemas de la visión.


Las personas con diabetes necesitan saber que tienen riesgo de desarrollar la enfermedad diabética del ojo, sobre todo la retinopatía diabética, la cual puede causar pérdida de la visión. Es importante hacerse un examen completo de los ojos que incluya dilatación de las pupilas por lo menos una vez al año para detectar y tratar a tiempo la enfermedad diabética del ojo. También es importante hablar con su médico acerca del auto cuidado de la diabetes y seguir sus instrucciones. Todo esto puede contribuir a proteger su visión de la retinopatía diabética.


¿Quién pude desarrollar la retinopatía diabética?


Todas las personas con diabetes, tanto del tipo 1 como del tipo 2, pueden desarrollar retinopatía diabética, la más común de las enfermedades diabéticas del ojo. Mientras más tiempo se tiene la diabetes, mayor es la probabilidad de que usted desarrolle la retinopatía diabética. De hecho, más de la mitad de las personas con diabetes tipo 1 desarrollan algo de retinopatía después de padecer diabetes durante 10 años y casi un tercio de las personas con diabetes tipo 2 tienen algo de retinopatía en el momento en que son diagnosticadas.



Se necesita una retina saludable para tener una buena visión. La retina está situada al fondo del ojo. Es la parte del ojo que puede percibir la luz. Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en la sangre, la presión arterial alta y el colesterol alto pueden dañar los vasos sanguíneos diminutos de la retina. Estos vasos sanguíneos pueden inflamarse y obstruirse. Se pueden formar vasos sanguíneos nuevos que son más débiles. Cuando ocurren estos cambios, una persona tiene cierto nivel de retinopatía diabética. La gente que tiene diabetes también corre el riesgo de desarrollar catarata. La catarata ocurre cuando se nubla el cristalino (el lente del ojo), el cual enfoca la luz en la retina. El glaucoma también es más común a una edad más temprana en personas que tienen diabetes. Este grupo de enfermedades del ojo puede dañar el nervio óptico del mismo, que es el que envía información de la retina al cerebro para decirle lo que está viendo.


La retinopatía diabética puede dañarle los ojos antes de que note algún cambio en su visión. Si no se trata, la retinopatía diabética puede causar una pérdida de visión que no se puede recuperar.


La retinopatía diabética y otras enfermedades diabéticas del ojo no presentan señales de aviso. Un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas le permite a su oculista ver las primeras señales de la enfermedad y ayudarle antes de que su visión se vea afectada. Detectar y tratar a tiempo la retinopatía diabética puede contribuir a proteger su visión.


Cuando usted vaya a hacerse un examen completo de los ojos, su oculista le colocará gotas en los ojos para dilatar o agrandar las pupilas, los círculos negros que hay en el centro de los ojos. Una vez que tenga las pupilas dilatadas, usará un lente de aumento especial para examinar su retina y otras partes del ojo y buscar señales de daño causado por la diabetes. Su oculista también le hará algunas pruebas que tal vez le hayan hecho antes. Una es la prueba de agudeza visual, en la que usted lee de una tabla para medir cuán bien ve a diferentes distancias. La otra prueba se llama tonometría. En ésta se descarga un soplo de aire u otro método para medir la presión interna de su ojo.


Hacerse un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas una vez al año y seguir los siguientes consejos pueden ayudarle a mantener sanos los ojos y también su cuerpo. Tome sus medicamentos, según las indicaciones de su médico. Adopte y mantenga un peso saludable. Participe en actividades físicas diariamente. Controle los niveles de azúcar en la sangre, la presión arterial y el colesterol. No fume.


Ya que casi todas las personas con diabetes desarrollarán cierto nivel de retinopatía diabética con el tiempo, su oculista sabrá cuándo y cómo tratar mejor sus síntomas particulares. El tratamiento más común es la cirugía láser, la cual se hace usando un rayo especial de luz para tratar los vasos sanguíneos dañados dentro del ojo.


Es posible que el tratamiento no recupere la visión que ya se ha perdido a causa de la retinopatía diabética. En este caso, una persona tiene baja visión. Las personas que tienen baja visión tienen dificultades para hacer las tareas diarias, incluso si usan anteojos o lentes de contacto, toman medicamentos o si han hecho una cirugía. Lo bueno es que la rehabilitación visual puede ayudar a que las personas aprovechen al máximo la visión que les queda para mantener su independencia. La rehabilitación visual puede hacer que su hogar y el ambiente que le rodea sean más seguros y más cómodos y que sea más fácil y seguro el viajar solo. También puede aprender cómo usar aparatos visuales y de adaptación. Si su oculista determina que usted tiene baja visión, le puede referir a un especialista en baja visión que puede ayudarle a mantener una vida independiente.


La retinopatía diabética no presenta señales de aviso, por lo que usted tiene que hacerse un examen completo de los ojos que incluya dilatación de las pupilas al menos una vez al año. Además, debe mantenerse saludable siguiendo estos consejos: Tome sus medicamentos, según las indicaciones de su médico. Adopte y mantenga un peso saludable. Participe en actividades físicas diariamente. Controle los niveles de azúcar en la sangre, la presión arterial y el colesterol. No fume.

fuente: https://nei.nih.gov/diabetes/content/spanish

domingo, 29 de marzo de 2015

El uso de la computadora

El objetivo de esta nota es concientizar a la población sobre los daños que ocasiona en los ojos la exposición frecuente a la pantalla de una computadora y cómo prevenir futuros vicios de refracción, cataratas, daños en la retina o el cansancio visual.
La computadora emite unos rayos ultravioletas que son los mismos que emite el sol. Estos rayos son invisibles al ojo humano.
Los daños que producen son:
A nivel del cristalino (lente del ojo que permite realizar el enfoque a distintas distancias) produciendo opacidad en el mismo y posteriormente cataratas.
También dañan la retina que es la capa nerviosa del ojo que recibe la imagen de los objetos y que a través del nervio óptico llega a la corteza cerebral.
Otro síntoma común es el cansancio visual, el lagrimeo.


¿Cómo prevenir estos trastornos? usando lentes con tratamiento antirreflejo, que es un filtro que no permite que esos rayos ultravioletas incidan en el ojo. Estos lentes pueden ser con graduación o sin graduación (neutros), éste último caso es para los que no necesitan usar cristales graduados. 
Los estudios demuestran que hay muchos casos de pacientes que nunca necesitaron usar lentes con graduación y a partir de pasar muchas horas al día frente a la computadora terminan necesitando lentes graduados, comienzan con un astigmatismo bajo, una miopía o hipermetropía, depende de cada caso.
Otro factor a tener en cuenta es el ojo seco, que como consecuencia de fijar la vista en la pantalla y prácticamente no parpadear, afecta el film lagrimal que cubre al ojo. En este caso se recomienda hacer con más frecuencia el parpadeo completo o usar lágrimas artificiales-lubricantes.
Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente es aconsejable que toda persona que use computadora, ya sea niño, adolescente o adulto, proteja sus ojos al igual que protege su piel con protector solar.
Siempre es conveniente Prevenir.
Ante cualquier síntoma se debe consultar a un oftalmólogo.


Sandra Simón. Técnica Óptica-Contactóloga-Optometrista. Mat. 590